UN PLANETA CHAPARRO

       Que tenía buena mano para atrapar hombres ricos fué virtud innegable de Jacqueline Kennedy pero decir que tal talento lo adquirió por haber nacido bajo la influencia del planeta Plutón, como han dicho algunos astrólogos, es ridículamente absurdo.  A Plutón lo descubrieron en 1930 y ella nació en 1929.  Al planetito le pusieron Plutón porque una niña de nueve años, Venetia Burney, se lo sugirió a su abuelo, un profesor de astronomía.  El abuelo lo propuso a la organización que se dedica a bautizar planetas y fué aceptado.  Si a la niña se le hubiera ocurrido el nombre de la diosa Ceres entonces Jacqueline podría haberse casado con el gerente de la empresa Kelloggs…

          Además en la mitología greco-romana  Plutón no era solamente el dios de la riqueza sino principalmente el soberano de los infiernos.  De acuerdo con la astrología eso explicaría por qué cientos de mujeres alrededor del mundo que nacieron al mismo momento que la Kennedy hayan tenido vidas infernales.

           Plutón, ahora ni siquiera considerado un planeta, está a una distancia increíble de nosotros;  a la sonda espacial le tomó más de nueve años llegar allí viajando a velocidades supersónicas. Es increíble que alguien se atreva a decir que tal planetillo insignificante pueda tener influencia sobre vidas terrestres.

             El problema semántico plutoniano es culpa de las veleidades de la etimología.  Al igual que Plutón la palabra plutocracia, el gobierno de los ricos, viene del griego ploutos que significa riqueza más kratos que significa poder.  Los griegos, sabiamente, asociaron la riqueza con los infiernos.  Jesucristo compartía esa opinión.  El adjetivo en inglés plutonian, en español plutónico, quiere decir infernal. De todos los nombres oriundos de ploutos el más idóneo es el de plutonio, un elemento químico radioactivo usado en las infernales bombas nucleares, infames desde la segunda guerra mundial. Sin embargo la palabra española plúteo, que hasta hoy nunca había conocido, no tiene nada que ver con Plutón, viene del latín pluteus y se refiere a cada una de las tablas de un estante de libros.  De ahora en adelante para parecer erudito voy a decir frases como tengo tres plúteos de libros sobre etimología.

               La etimología es interesante en parte por ser veleidosa por eso usted debe tener en cuenta que velleity veleidad a pesar de provenir ambas de velleitas en latín no tienen exactamente el mismo significado en inglés y en español.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s