Hipos, Hipoglosos e Hipotecas

                          Hipo es un elemento que significa debajo de, escaséz de, caballo, y a veces nada como el hipo cuando tenemos hipo que es palabra onomatopéyica. Los seres humanos además de hipo tenemos partes hípicas en nuestros cuerpos.  El hipocampo que significa “caballito de mar” es parte de y está debajo debajo del cerebro, tiene hipo dos veces.  Entonces tenemos el nervio hipogloso cuyo hipo es por estar debajo de la lengua.

                        Hipogloso es también el nombre de un pez de aguas frías que en inglés llaman “halibut” nombre que viene de “holy butt” porque solamente lo comían durante fiestas religiosas.  Un impío traduciría ese nombre como “nalga santa” pero realmente significa “holy flounder.”  El flounder es pez parecido al lenguado cuyo nombre traducen como “platija.”  Usted también tiene otro hipo, el hipocondrio que está debajo de las costillas flotantes.  Cerca de donde la espalda cambia de nombre se encuentra la llamada “cauda equina” un manojo de nervios que vulgarmente sería cola de caballo.

                              No parte corporal, hipotenusa viene del griego pero no tiene nada que ver con caballos, no está debajo de los catetos ni de ninguna tenusa.  Dicen que el nombre quiere decir “yo tiendo una cuerda firmemente.”  Usted sabe cómo son los griegos para hablar raro.  Yo lamento que la bella palabra “tenusa” no exista pero arteramente el diccionario de la RAE incluye la malsonante palabra “tenuta” y la aún peor “tenutaria” que definen  como una “viuda con derecho de tenuta.”  Tal derecho imparte seguridad a la desconsolada viuda al conferir tenencia a pesar de la pendencia de una desavenencia sobre alguna propiedad.

                               Sin embargo, no es una buena idea casarse con una tenutaria pues uno se pasaría la vida explicando el significado de la palabra debido a que personas sensatas podrían pensar que tenutaria fuera el nombre de una orden de religiosas de clausura y sus amigos se llenarían de horror al creer que usted había desposado una monja, un pecado mortal particularmente abominable si la monja fuera viuda.

EL RAPTO DEL RIZO

          Yo sabía que Alexander Pope fué un  poeta inglés. Nada más,pero cuando leí una breve referencia a una de sus poesía llamada The Rape of the Lock, me intrigó el título que me pareció tonto porque tontamente pensé que trataba de un “lock” como cerradura  (en algunos países llaman chapas a las cerraduras), pero descubrí que se trataba de un rizo, de un bucle.  Es un poema satírico sobre un incidente tonto ocurrido en la Inglaterra del siglo XVIII en el cual un aristócrata, Lord Petre, loco de amor le cortó sin permiso un bucle a una no menos noble dama, Arabella Fermor a quien enamoraba.   El poema, que no he leído, ni pienso leer imita épicas clásicas.  Fue publicado en 1714 y traducido a varias lenguas europeas. En alemán lo titularon “Der merkwürdige Haar-Locken -Raub.”  Veo porqué el emperador Carlos V decía que hablaba en alemán con sus enemigos.  La versión al italiano la llamaron¨Il Riccio Rapito¨ que justifica lo que dijo Edgar Allan Poe que el italiano era una lengua creada para ser murmurada por ángeles.  En nuestro igualmente celestial idioma el nombre dado fue El Rapto del Rizo.

         Un rizo es un bucle y un bucle es un rizo y ambas palabras tienen un origen interesante.  Rizo viene del latín  “ericius” erizo.  No puede haber nada más lejano de los erizos que los rizos.  Un erizo con bucles sería una aberración intolerable de la evolución darwiniana y una blasfemia contra la sabiduría del diseñador inteligente.  Bucle viene del latín “buccula” boquita por la vía del francés “boucle.”   De bucca sale la palabra inglesa “buckle” que no tiene nada que ver con su parienta bucle y tiene muchos significados como nombre y como verbo.  La más corriente es hebilla que viene del latín “fibula” que es el nombre que dan en inglés al hueso que nosotros, más sabiamente llamamos peroné. Fíbula es el nombre en latín para hebilla o broche.  Los romanos no le decían hebillas a las hebillas porque ignoraban nuestra santa lengua.

           Peroné que viene del francés no tiene nada que ver con Peronismo que viene de Argentina. Para no mentir  tengo que admitir que peroné era la palabra griega para hebilla, pero no importa le decimos peroné a la fíbula porque nos dá la gana.

            Si todo eso le parece raro considere que de bucca salió la palabra inglesa “lock¨que aparte de rizo significa igualmente pústula y si eso fuera poco la palabra lock viene del latín “luctari” que nos dió en español el verbo luchar con el mismo significado de luctari pero sin relación alguna con lucubración, ni con luculencia que creo es una palabra inexistente.

LA GASTRULACION DE TRUMP

         Leyendo una entrevista con la Dra.Marta Shahbazi, científica española de la Universidad de Cambridge supe que  según el científico británico Lewis Wolpert, “el momento más importante de tu vida no es tu nacimiento, ni tu matrimonio, ni tu muerte sino la gastrulación.”

          Afligido por la certeza de haber sido gastriculado sin mi conocimiento y permiso al momento crucial de mi existencia acudí al diccionario de la RAE; mi aflicción se tornó en ira al no encontrar allí tal palabra.  Entonces me dirigí al Webster grande y busqué “gastrulation”  pensando que así se diría en inglés,  me enteré que significa formar una gastrula.  No me ayudó para nada la definición que dan de gastrula pues no la entendí.  Cuando leí el artículo completo me enteré que la gastrulación es el momento preciso en que un embrión comienza a tornarse en una estructura más complicada.  Eso sucede 14 días después que un espermatozoide de tu Papi, con permiso o sin permiso, penetrara a  un óvulo de tu Mamita formando entonces una célula, producto de ese amoroso encuentro, la cual empieza a dividirse hasta llegar a convertirse en los 37 billones de células de nuestros cuerpos.

                 No hay excusa alguna para que la RAE haya ignorado esa palabra en una atrocidad colindante a un lexicidio (palabra que debería también estar en el RAE) con premeditación, alevosía y nocturnidad.  No es excusa que el embrión en la fase de gastrulación  sea, como dice la Dra. Shahbazi, del tamaño de un granito de arena pues es cuando las células madres del embrión deciden si han de convertirse en hueso, pellejo, mûsculo o cerebro. Si lo hacen por votación libre y secreta no se sabe todavía, es lo que la Dra. Shahbazi está investigando,  pero  es un proceso que puede tener resultados fatales para la humanidad. Por ejemplo, durante la gastrulación de Trump ninguna de las células de su embrión escogió convertirse en cerebro y ya sabemos lo que ha sucedido y tememos  que pueda suceder

                   La palabra gastra significa en latín  una jarra de barriga grande y ha generado más de 100 palabras médicas y no sé cuántas más de uso común en varios idiomas.  En su anatomía usted tiene músculos digástricos en la boca y gastrocnemius en sus pantorrillas.

            En inglés llaman gastropods a lo que en español son gasterópodos, ambos términos originados en gastra pero son igualmente babosas. Sin ser gasterópodos, babosos son los tontos en muchos países y los viejos verdes en otros.

                      Finalmente, todos sabemos lo que es la gastronomía pero si no nos cuidamos en nuestros hábitos gastronómicos terminaremos como el significado original de gastra , con una barriga tan grande como la de Trump.

{La cita del Dr.Wolpert y los datos científicos son tomados de un reciente artículo en el diario “El País” de Madrid. Los posibles errores y la interpretación son míos}

VERDADES, OLORES, Y DUDAS

     Del velorio de mi abuela recuerdo la abundancia de flores y su intenso aroma  pero no que hubiera música.  Sin embargo cada vez que escucho el Ave María de Schubert me viene a la mente aquella escena tan impresionante para un niño de cinco años.    Recientemente mi hermana mayor, adolescente cuando abuela falleció, me contó que un grupo de ex-alumnos de música de la difunta habían interpretado esa y otras melodías durantes las honras fúnebres. Dada mi tierna edad posiblemente me tuvieron allí poco tiempo y solamente oí una. Es un fenómeno que llaman “la extraordinaria memoria musical de lo oído en nuestra infancia.”  Algo parecido se podría nombrar memoria léxica; de algunas palabras recuerdo dónde, cuándo y cómo se cruzaron en mi camino.  Entre otras, veraz, mefítico, y ecléctico.

Veraz: Un genuino troglodita, mi maestro en segundo año de bachillerato, el Hermano Nazario, una vez me dijo, ¿por qué no eres veraz como tu hermano?   Me sentí insultado porque ese hermano mío era un mentiroso  inveterado.  Aparte de la infamante comparación, al tal Nazario yo lo aborrecía, era un idiota certificable además notorio por su ofensivo hedor personal.

Mefítico:  Era de noche, llovía, junto a otros adolescentes viajaba en un sobrecargado automóvil.  Repentinamente en el vehículo “el aire se tornó más denso, debido a un furtivo pebetero.”  Así lo diría Edgar Allan Poe si hubiera estado presente,  pero el adulto que guiaba el auto, que no era poético, bromeó sobre el mefítico aroma que saturaba el ambiente.  Tal vez él haya sido el solapado emisor, sólo sé que no fuí yo.

     Entiendo que Lutero concibió una de sus grandes ideas teológicas sentado en el trono de sus ancestros mientras ciertamente no emitía fragancias celestiales pero definitivamente poniendo a prueba la acendrada percepción que lo mefítico es necesariamente nefasto.

Ecléctico:  Recién graduado de bachillerato en una reunión de antiguos alumnos me topé por primera vez con esta maravillosa palabra.  Tan pronto llegué a casa la busqué en el diccionario.  Quedé prendado de ella, así quería ser, libre de sistemas, dogmas y autoridades, aconsejado por dudas redentoras, anarquista intelectual, sin Marx ni Cristo, con la cabeza una olla de grillos, devoto del Quijote y de Sancho,  pero siempre buscando algo bueno en todo, en todos, y para todos.

        Acabo de aprender que el primer ecléctico fue un oscuro filósofo, Potamon de Alejandría del siglo II de nuestra era. También he sabido de un San Potamon. obispo y mártir, cuya fiesta es el 18 de mayo.  Afortunadamente no nací tal día pues siguiendo las venerables tradiciones nuestras pudieran haberme endilgado tan horrible nombre,  horrible aunque fuera el del ilustre desconocido que fundara la tolerante filosofía que ha normado mi existencia.

Publicanos y re-public-anos

         Los judíos odiaban a los publicanos y criticaban a Cristo por juntarse con ellos.  Eran dignos de odio porque eran arrendadores de impuestos, le compraban al imperio el derecho a cobrarlos y entonces le sacaban al pueblo todo lo que podían por arriba de lo que debían.  Los publicanos de que habla el Evangelio eran realmente empleados de las “publicani”  grandes empresas usureras que además prestaban dinero.

         Las “publicani” eran tan horribles que hasta nada menos que el maldito de Nerón tuvo que actuar contra ellas para controlar la desmedida avaricia de tales empresas. Eso fue algo que Trump jamás hubiera hecho al ser exactamente contrario a lo que siempre hacen los republicanos que rebajan los impuestos de los ricos y reducen la ayuda a los pobres.  Eran tan re-malas como los corifeos republicanos que apoyan al codicioso de Trump quien ni siquiera sabe tocar el harpa y ha hecho más daño al país y al mundo que Nerón en su día.

             Noam Chomsky ha dicho – muy apropiadamente, que el partido republicano es la organización más dañina en la historia de la humanidad por lo cual llamarlos re-publicanos es insuficiente. Pinocho y sus cómplices más apropiadamente deben ser denominados requete-publicanos o aún mejor, anos públicos.

 

HEUREKA y HELIOTROPO

     Las tres de la tarde para los romanos era la hora nona y para los cubanos es la hora en que mataron a Lola.  Tal vez es un cubanismo pero es posible que en otros países lo digan pues el dicho se originó por una canción popular.

    Los romanos y los griegos antiguos usaban relojes de sol.  Parece que en algún momento llamaron en inglés heliotropes a tales instrumentos pero ya no porque se percataron que en nuestra santa lengua heliotropos son unas plantas originalmente de Perú que tienen unas flores que huelen a vainilla.  Los relojes de sol eran una buena idea pero nunca los perfeccionaron para que funcionaran de noche o cuando estaba lloviendo.  Por eso inventaron las clepsidras que eran relojes de agua que tenían el problema que en invierno se congelaban y no daban la hora.  Por cierto, Arquímedes estaba tratando de inventar una clepsidra de pulsera cuando lo asesinaron.  Por suerte ya había descubierto el principio que lleva su nombre.  Dicen que el se metió en la tina para darse un baño y se le encendió la vela (no habían bombillos entonces) e inventó el famoso principio.  Acto seguido, chorreando agua y desnudo corrió por las calles de Siracusa gritando ¡eureka!  Desde entonces los físicos discuten si la tina estaba completamente llena o no.  Los lingüistas alegan que no gritó eureka sino heureka que en español sería lo mismo pero parece que en griego no.  Otros dicen que no era muy aseado pues si se hubiese bañado a diario hubiera inventado su principio antes.

        Yo que reprobé la física varias veces en el bachillerato no me preocupo de tales detalles científicos y solamente me importa haber aprendido que la palabra heureka viene del griego heurein, esto es descubrir, encontrar.  De heurein  se deriva la palabra heurística que  se refiere a inventar, investigar, hallar, etc.  La usan también en relación con la inteligencia artificial.

            Si en actividades heurísticas inventa algo sensacional no se le ocurra salir a la calle en cueros y gritando eureka pues en vez de pasar a la historia pasaría a la cárcel.

JETISONEMOS A PINOCHO

                         Jettison es una anciana palabra del Derecho MarÍtimo inglés que significa el acto de echar al mar parte del cargamento para tratar de salvar el barco y al resto de su carga durante una tormenta.  Es un sacrificio compartido necesitado por un peligro amenazante al interés general. No conozco una palabra en español que exprese el significado original especial y específico de jettison.  La he visto usada metafôricamente tanto en inglés como en español. La palabra viene del latín iactatio vía el francés “getaisson”  que parece la marca de un producto anticonceptivo.

                        Esos romanos no tenían como tiene nuestra santa lengua la letra “j” tan útil para expresar conceptos sublimes en nuestro sacrosanto idioma.  Los romanos usaban la “i” como vocal y como consonante lo cual era una malsonante atrocidad contra la moral y las buenas costumbres pero con la “i” iodieron muchos territorios. Por eso Julio César que regresaba de ioder a los galos y se preparaba para ioder la república romana dijo lo de “Alea iacta est”  aunque algunos testigos presenciales dicen que no dijo tal cosa  sino que después de comerse un pan con jalea de membrillo pronunció insolentemente lo siguiente : “A cruzar el Rubicón y el que no sepa nadar que se ioda.”

                     Nuestra palabra jactar viene del latín iactäre y la define el diccionario de la RAE como Dicho de una persona; Alabarse excesiva y presuntuosamente, con fundamento o sin él y aun de acciones criminales o vergonzosas.  Tal definición, aplica como anillo al dedo a un aprendiz de César mediocre, mendaz y mezquino que está iodiendo a una gran república.

                  Me imagino que cuando César llegó a Roma Cicerón le dijo a su amigo Atticus, A ti  no te importa pero estamos muy iodidos.  Igual que nosotros hasta que en los próximos comicios jetisonemos a Pinocho.

SANGRE POETICA

          Ahora sé lo que es amor a primera vista; en cuanto la vi me enamoré.  Hematopoética,  así era ella. Asumí que su nombre significaba sangre poética y pensé que definía magistralmente nuestra cultura;  llevamos la poesía en nuestra sangre,  lo prueban excelsos poetas y poetisas habidas y por haber en nuestra lengua.

                  El prefijo hemato lo conozco bien.  Recientemente tuve una caída que me dejó con hematomas desde el dedo gordo del pie izquierdo hasta mi amplia frente.  La parte poética no requiere definición.

                  Pero poco dura la alegría en casa de un filólogo diletante: el diccionario en línea de la RAE me golpeó entre ceja y ceja con la cruda realidad, esa palabra no existe.  Mi ilusión fue resultado de una inmunda bestia del funesto necrocomio de la mala ortografía. El término carecía una “Y” y no tiene nada que ver con prosa ni poesía.  Es una palabra médica derivada de hematopoyesis del griego hemato, sangre y poiesis, acción, creación.  Absolutamente nada que ver con lo que yo creía y quería.  Hematopoyético es “perteneciente o relativo a la hematopoyesis”  en palabras laicas es la formación de la sangre en la médula de los huesos.

                    No me arredra la inexistencia de hematopoética . Nuestra santa lengua es la sangre de nuestro espíritu y la poesía el estandarte de nuestra existencia.  Como no existe hay que hacerla existir.

                    Antonio Machado, poeta con gotas de sangre jacobina” en sus venas falleció exiliado en territorio fronterizo francés.  Hubiese querido ser enterrado en España lo cual no era posible durante la sangrienta dictadura de Franco. Sus amigos cruzaron de noche la frontera y trajeron puñados de tierra ibera para esparcirlo sobre su cadáver.

                        Eso fue esencialmente hematopoético.

                      Algún tiempo después  Pablo Casals, otro ilustre desterrado  del fascismo vino con su violoncelo a tocar al borde de su sepulcro.

                      Eso fue esencialmente hematopoético.

Crear nuevas palabras es difícil  pero,

Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

Antonio Machado

 

 

COLUDIR NO ES COSA DE JUEGO

Aunque no sé latín me encanta ese idioma.  Las lenguas son casi como la comida:  no es necesario saber cocinar para disfrutar un buen arroz con pollo.  El latín es la madre de nuestra santa lengua y madrastra del inglés.

El término ludo (ludus) tiene varios significados en latín y de él derivaron muchas palabras en latín y después en español y en inglés. Ludo es juego, juegos de azar, deportes, y diversiones amorosas.

El diccionario de la Real Academia contiene ludir definido como “frotar, restregar, rozar algo con otra cosa”  pero castamente ignora otro significado: “retozar amorosamente, yacer carnalmente.”  La Real Academia cuyo lema es “Limpia, Fija y da Esplendor” incluye en su benemérito mataburros la palabra ludión.  No sea mal pensado – aunque derivado de ludo,  no tiene nada que ver con ludir, pues es un instrumento,  originalmente de ciencia pero ahora un juguete para explicar los principios de Arquímedes y de Pascal (que no explico porque no los entiendo).

Trágicamente, la palabra latina ludibundus no tiene equivalente ni en español ni en inglés. Significa “estar divertido, sin preocupaciones, sin dificultades, o con deseos de yacer carnalmente.”  Yo exijo a la Real Academia que para dar más esplendor a nuestra sacra lengua inmediatamente incorpore el vocablo ludibundo a nuestro léxico.

Hay muchas palabras relacionadas con ludo entre otras, aludir, eludir, y preludio con significados de menor importancia pero hay dos muy problemáticas.  La primera es ludopatía que es “la adicción patológica a los juegos de azar y a las apuestas.” Ya sabemos lo que es ludo y patía es enfermedad.

La otra,  desgraciadamente de mucha actualidad,  es algo que no es un juego. Coludir – en inglés to collude, significa cometer actos de colusión – en inglés collusion,  definidos en ambas lenguas como “actos ilícitos en daño a terceros.”  Colusión no es palabra muy usada en español, usamos más asociación ilícita, complot, conjura, conspiración, y contubernio.

Se cree con extraordinaria evidencia -por el momento circunstancial, que el presidente de los EEUU  coludió con el mortífero dictador ruso en actos ilìcitos en daño a terceros, en este caso a la entera nación americana.  El presidente, por supuesto, lo niega,  pero carente como lo es de todas las virtudes teologales, su veracidad es muy de dudar.

LA PERMANENCIA DEL CAMBIO

             Dicen que el príncipe Harry ha cambiado desde su boda. Eso no es noticia,  todos los seres vivientes hemos cambiado desde su matrimonio.  Ni nuestros huesos son iguales desde entonces.

              A Heráclito de Éfeso le decían El Oscuro porque nadie entendía lo que decía. La única que conozco de sus frases es  Nadie se baña dos veces en el mismo río ni se toca dos veces al mismo ser mortal.  Yo nunca me he bañado en un río pero la idea es que todo cambia, sobretodo las palabras y sus significados.  Un buen ejemplo es la palabra adefesio procedente de la Carta de San Pablo a los efesios, Ad Ephesios.  Segûn Corominas,  Pablo consideró que era perder el tiempo predicarle a los efesios quienes por poco lo matan.  Paulatinamente el paulino título cambió de inutilidad a fealdad.

               Parte de esa epístola se convirtió en componente esencial y venerable del rito matrimonial. Posiblemente se la leyeron a Harry. No estoy seguro por un par de razones:  Hay muchos que comparten la opinión de Miguel de Unamuno de que la susodicha carta es un adefesio porque sus consejos a los contrayentes son “anacrónicos,  totalmente ridículos y demasiado rígidos.”  Segundo,  hay expertos que sostienen que tal documento no fue de la pluma de Pablo.  Hasta las verdades  evangélicas cambian.

                   Estás igualito es una frecuente mentira piadosa que  a los viejos nos dicen buenos amigos al vernos después de muchos años. No es cierto, a los 20 años yo no era el adefesio que soy ahora.  Todos los componentes de mi cuerpo son estructural y estéticamente diferentes a los que tenía cuando me leyeron la dichosa epístola hace 60 años.   Yo soy igual ahora a muchos automóviles que anuncian en Revolico  la página de internet cubana :  Chevrolet 56 con motor Nissan, transmisión Toyota, frenos Peugeot, diferencial Fiat …  Esos coches,  como el mítico barco de Teseo han cambiado totalmente y ni Heráclito pudiera decir que son aún  Chevrolets.

                    Revolico es un cubanismo para revuelo,  turbación, o agitación  parecido al mexicanismo revoleo que significa desorden. Tal vez sólo en Tabasco se use la palabra adifeses  que significa expresarse de manera inopinada,  sin orden ni buen concierto.  Un verdadero revolico tal vez pariente de adefesio aunque en etimología  no siempre lo que parece es.  Remito la pregunta a “Cápsulas de Lengua” del muy docto Arturo Ortega Durán si bien el origen de tal vocablo puede que sea tan oscuro como Heráclito.