EL OMBLIGO DE ADÁN

                        Podría emular a Fray Luis de León al regreso de su encuentro con la Inquisición y escribir,  “como decíamos ayer” pero  mi ausencia del blog  no ha tenido  raíces teológicas. Se ha debido a problemas de salud por un cáncer de próstata que al parecer ha sido controlado debidamente aunque continúan infusionándome trimestralmente con un medicamento llamado Luprón.

Infusion en inglés no es lo mismo que infusión en nuestra santa lengua, quiere decir inyección simple y llanamente. Ambas palabras provienen del latín “infusio”  pero el significado inglés es mas fiel al original latino. Aunque en inglés existe la palabra injection  decirle infusion suena más científico y pueden cobrar más. El departamento de la clínica donde me pinchan periódicamente se llama de Apheresis cuyo nombre no tiene ni remotamente un significado parecido a nuestra gramatical palabra aféresis a pesar de tener el mismo origen. Por mi carencia de ciencia etimológica infusa con respecto al idioma griego no tengo opinión sobre la relativa fidelidad al significado original.

El Luprón como todas la medicinas tiene efectos intencionales y efectos secundarios. El efecto intencional del Luprón es la supresión total de la testosterona.   Dicho resultado me ha suscitado una meditación sobre el ombligo de Adán. En inglés hay la palabra prelapsarian que no parece tener equivalencia en español por un par de razones. Primero porque no sirve para nada y segundo porque en español un lapsus es algo mucho menos serio que el pecado original . Hablar de la situación de nuestros primeros padres “prelapsus” suena ridículo a la luz de los resultados de haber mordido la manzana.  Según los teólogos nosotros los hijos de Eva pecamos por culpa de haber heredado el pecado original por lo tanto, por definición, Adan y Eva, además de no tener ombligo, no podían pecar.

En general las tendencias prelapsarians de Adán , en lo que toca a pecados carnales, equivalen a mis inclinaciones post-Luprón; ahora soy más casto que San José…

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NAMING UNPLEASANT CREATURES

      After I purchased an audio course named “The Secret Lives of Words” it was sent to me by mail. Unfortunately the package was stolen off my porch. Fortunately a Good Samaritan found the opened parcel eight blocks away and was kind enough to bring it back to me with this note: Clearly the thief was not interested in higher learning.”  I feel sorry for that person not interested in the pleasure of learning about words that has given me so much joy for many years. Digging into the past and present of words, besides being as entertaining as  gossiping, is an excellent method of improving our vocabulary.

        The method, fun and interesting, requires that every time we find an unfamiliar term that we research everything possible about it particularly its history.  It is called Not Leaving a Word Behind. It does not require the scientific aspect of etymology, it is fun, interesting and accessible to everybody.

For instance, I just came across an article about the mosquito being the most dangerous animal on earth; a killer responsible for millions of deaths yearly for thousands of years.  Of the more than 3,000 species of mosquitoes created,  nobody knows why,  by the Intelligent Designer the most infamous are the Aedes, responsible for the yellow fever and the Anopheles that carries the malaria microbe.  How the entomologists came up with those names? Well in Greek hedos means pleasure,  for that reason hedos gave us the word hedonism.  How it went from hedos  to edes I do not know but they arrived at the name of that unpleasant beast by naming it A-edes which means non-edes therefore distasteful,not a pleasure at all.

You will be delighted to know that the word aedeagus, found right next to Aedes in the Websters Unabridged is defined very chastely as the intromittent organ of a male insect. Since male mosquitoes do not bite I suspected that the said intromission apparatus was not for feeding but was located at a different end of the male mosquito. I found the word intromittent defined less euphemistically as adapted for or functioning in intromission – used of the copulatory organ of an animal.  Although we human beings are animals intromittent is not ever applied to that appendage of our masculine bodies.  Instead in medical terminology it is referred to as priapus and names conditions such as priapism and priapitis. The name is due to the Roman and Greek god Priapus who was represented with a gigantic aedeagus  which makes priapus an eponym more often than not inappropriate. Nevertheless for medical uses a diagnostic of intromittentism or intromittentitis would be cumbersome and not sufficiently scientific-sounding so let the good doctors continue to use priapus.

But what about the Anopheles?  In this monsters case the word chosen was opheles that means advantage, help. Preceded by An that  means no, it becomes no-advantage. Because if you are attacked by a loaded Anopheles you will have no advantage and will need lots of help.

In looking for Anopheles  in the dictionary I came across the nearby term ophelimity a word that means helpful or useful but do not bother to try to remember it because is totally useless.  I resent that Shakespeare neglected to use ophelimity in Hamlet therefore making it forever useless.

Last in this mosquito trajectory is the word canape. While you probably have eaten canapes even while sitting on a canape, it is possible that you do not know that a canape was originally a couch with a canopy.  Canape comes from the Latin canapeum, a mosquito net.  Those Romans so inclined to reclining on couches eating delicacies took the name from the Greek  konopeon.  As you know, those Greeks have a language that is Greek for the rest of us and gave the mosquitoes a weird name, konops.  However it was the French who named those appetizers canapes which is not logical at all while it does make sense that the English word canopy came from canapeum.

Problemas con PED

La plaga de curas pedófilos y de obispos encubridores me ha llevado a analizar pedánticamente la raíz ped. Con el propósito de aumentar el caudal léxico es siempre recomendable estudiar los componentes de las palabras a la luz de sus orígenes, en nuestro caso, mayormente, griego y latín.  En su vocabulario el inglés es una lengua casi tan latina como la nuestra de modo que los hispano-hablantes que no sepan inglés poseen una base amplia del vocabulario de ése idioma siempre que tengan en cuenta que origen común no implica siempre igualdad de significado actual. La mayoría de las palabras de la familia ped tienen significados iguales o parecidos en inglés.

Si no podemos basarnos exclusivamente en prefijos y en formas combinatorias es porque de vez en cuando como sucede con ped,  el mismo prefijo existe en latín, pie y en griego, niño. Muchos de los curas pedófilos eran también pedagogos y por tanto doblemente peligrosos para las víctimas inocentes de sus pedestres vicios.

Como pedo en latín significa pie y philo amar en griego se puede creer que un cura pedófilo es un amante de los pies aunque sabemos que los desordenados apetitos clericales están enfocados a partes corporales generalmente singulares y situadas más al norte en los sujetos del afecto ilícito de ésos degenerados.  Sin embargo, ninguna persona sensata pudiera pensar que ser pedófilo es ser aficionado a inhalar gases intestinales aunque una tendencia paralela, la escatofagia, tiene un puesto en los anales de la perversidad gustatoria del género humano.

Una palabra increíblemente derivada de ped en latín es pezón la cual viene de pecciolus que surgió de pediciolus, piecesito.  El peciolo, en inglés petiole, es el tallito de las hojas, por supuesto, es también llamado el pezón.

En inglés pezón es nipple que me suena horripilante porque en Cuba, por influencia del inglés, llamábamos niple a una pieza corta de tubería.  De todas maneras, aún nipple es infinitamente superior a la palabra alemana para pezón, brustwarze, esto es ¡verruga de la teta!  No en balde el emperador Carlos V tenía tan mala opinión del idioma alemán a pesar de haber sido la lengua de sus ancestros paternales.

CHIVOS Y CHEVRONES

Tyndale murió en la hoguera por la herejía de haber traducido la Biblia al inglés sufriendo así peor suerte que un chivo expiatorio cuya palabra inventó en inglés como scapegoote que hoy se escribe  scapegoat.

Según Levítico XVI Dios ordenó a Aaron para la expiación de los pecados que trajera al santuario dos machos cabríos – dos chivos como diríamos en muchos países de América Latina, a uno lo cargaban simbólicamente con los pecados del pueblo, ése era el scapegoat, y lo dejaban en libertad.  Al otro pobre chivo lo sacrificaban y, me imagino, se lo comían.  Yo creo que Aaron no entendió bien las divinas instrucciones:  el mensaje moral está al revés, injustamente, el chivo simbólicamente libre de pecados pagaba con su pellejo.

De niño tuve a una chiva de mascota y siempre me han parecido los chivos unos animales simpáticos por lo que me ofende sobremanera que el evangelio en Mateo XXV los considere malditos y en cambio a las ovejas que son bestias tontas y sumisas las consideren santas.  El injustificado prejuicio bíblico contra los chivos generó la imagen del demonio como el cabrón por antonomasia.

Las palabras chevron y cabrón riman y tienen un origen común.  Chevron viene del francés chevre, cabra que a su vez se originó en caper, chivo en latín.  Yo reprobé el francés en el bachillerato y no sé si chevron en francés significa también cabrón.  Chevron lo traducen al español como cabrio que es la armazón que sostiene un techo de dos aguas que en inglés denominan rafters. Posiblemente como los chivos, a diferencia de vacas y caballos, se paran con las patas separadas  por éso a las vigas de los techos de dos aguas se les llamen cabrios.  De lo que no tengo idea es por qué en heráldica y en las fuerzas armadas usen el chevron para indicar rango.  Tal vez debían traducir chevron como galón lo cual nadie hace posiblemente por ser específicamente un galón en “v” y no genéricamente.

Capra era chiva en latín y caper chivo pero lo que llaman capers en inglés no tiene relación con chivos por provenir de capparis como su equivalente español alcaparra sólo que nosotros la adquirimos a través del árabe alkapparra.

Sería injusto decir que la compañía Chevron merezca ella sola que chevron sea cabrón pues tal caracterización  corresponde a casi todas las grandes compañías petroleras.

USURA Y MAQUILA

Utor parece el apellido de un ultravillano de película pero es nada más que el verbo usar en latín. Usus, el participio pasivo de utor, dió origen a la palabra usurae que significaba lo que nosotros llamamos interés simple.  Un nombre contundente y aterrador como usurae usurarum era simplemente interés compuesto y un usurarius era el deudor que pagaba intereses sobre el dinero que debía, el reverso de  usurero en el sentido moderno.

Usura y especialmente su equivalente inglés usury conservan algo de sus significados latinos si bien el sentido de interés exhorbitante – que no tenía en latín, es el que presentan casi todos los diccionarios.

Los significados de las palabras cambian a veces radicalmente.  Un ejemplo reciente es la palabra maquiladora nacida en México para referirse a las ensambladoras de productos para el mercado norteamericano.  Esa palabra es adaptación lejana del concepto inicial: maquilah en el árabe original significaba cosa medida.  En español pasó a significar la cantidad de harina retenida por el molinero en pago por la molienda.

Recientemente mientras interpretaba para la esposa de un señor acusado de ser un traficante de drogas al por mayor le preguntaron a la también acusada señora que explicara el origen de la vasta fortuna familiar y ella respondió que ganaban mucho dinero “con la maquila.” Al no entender le pedí que clarificara el concepto.  Resulta que tienen caballos sementales y la maquila son los honorarios que se cobran por el padrear de los garañones.  Es lo que en inglés llaman stud service. La palabra stud con significado en inglés de poste no tiene relación etimológica ni metafórica con el otro stud aunque ambas sean de origen germánico.  La palabra stud no significa semental sino específicamente caballo semental. En cambio garañón puede ser burro, caballo o camello.

La maquila ostensiblemente le ha sido sumamente lucrativa a esos acusados lo cual no entienden – mal pensados que son, los fiscales federales que tozudamente persisten en darle una interpretación nauseabunda al origen de los haberes familiares.  Es de temer que el sistema judicial no acepte tampoco la explicación hípica lo cual pudiese resultar en que les otorguen prolongadas vacaciones como huéspedes de nuestras instituciones penitenciarias y que su caudal equino sea judicialmente confiscado.

COLÓN, CANGREJOS Y CUCARACHAS

Antes decían de Colón que fué un marino genovés que paró un huevo una vez. Hoy día de todo éso lo único que le queda incólume es lo de marino.  Hay historiadores que opinan que no era genovés y otros que afirman que jamás paró un huevo sino que ese anecdótico honor corresponde al arquitecto italiano Filippo Brunelleschi el que diseñó la cúpula de la catedral de Florencia.  Una distinción que Colón todavía guarda es la de tener su esqueleto completo en España y también en la República Dominicana lo cual es posiblemente el único caso de ubicuidad ósea en la historia de la humanidad; perdió un huevo y ganó huesos.

Otro pecado contra  la memoria colombina es la aseveración impía que la palabra carabela proviene del griego karabos que significaba cangrejo marino. Aunque la ciencia etimológica así lo confirme es un hecho meritorio de encubrimiento: situar al Almirante de la Mar Océana a horcajadas en un mero crustáceo mancilla su gloria.

Finalmente, es mi penoso deber afirmar  no ser históricamente defensible la bellaca aserción poniendo en boca de Colón, ¡Caraggio un scarafaggio! cuando vió una cucaracha por primera vez.  Las cucarachas son  recatadas bestezuelas naturales del continente americano quienes contrariamente a sus pudorosos hábitos tienen un nombre con matices obscenos en dos idiomas.  La palabra viene de cuca que en muchas lenguas romances significa sabandija pero que en varios países latinos es palabra vulgar y andrógina,   en unos significa el órgano sexual femenino y en otros el masculino.  En inglés se llaman cockroaches compuesto de cock, que es el macho de cualquier ave y también vulgarmente el pene, más roach, que es un pez de agua dulce.  En realidad el nombre no tiene que ver con peces ni con aves sino que es derivado de mal pronunciar cucaracha.  Ya en 1624 hay una referencia en un libro a cacarootch. Desde el siglo XIX empezaron a decirles eufemísticamente roaches evitando el cock.  En el español chicano de los EEUU les llaman roches, rochos o ruchos.

Bolas Papales

Hay quien dice que el nombre “bula” de ciertos documentos pontificios viene de bola porque los papas los sellaban con una bolita de plomo.  Hay otra versión, al parecer la más aceptada por la Santa Madre Iglesia,  indicando el origen en bulla, burbuja, del latín bullire, hervir. Bulla en el sentido de bullicio también viene de bullire. En realidad no importa pues bola también viene de bulla por tanto todos tienen razón.  La terminología médica en inglés denomina bulla a ciertas ampollas.    No parece haber duda que el nombre bula proviene del sistema usado para sellar dichos documentos vaticanos ya fueran bolas o burbujas.    Ésa palabra latina dió origen al nombre de las nalgas en el idioma lituano lo cual no es nada extraño pues en español según el diccionario de la RAE “bullarengue” es un nombre coloquial del trasero femenino.

A las bulas en inglés les llaman “bulls” el mismo nombre de los esposos de las vacas. La simpática anécdota del estudiante respondiendo en un examen de historia:  Martín Lutero falleció por haber sido excomulgado a muerte by the pope´s bull no tiene traducción cómica al español.

Lo que no tiene nada de cómico es el maltrato sexual eclesiástico de tantos niños pero hay una trágica ironía que el nombre de los más conocidos documentos pontificios haya llegado a significar nalgas en por lo menos dos idiomas.  Buscabullas en el español de varios países significa buscapleitos, pendenciero.  Tal vez debe darse ése nombre a los clérigos paidófilos.